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  • TatuArte en la piel

THIRD DIMENSION

Por: Little Swastika

www.little-swastika.com

Ya son tres años desde la primera vez que empecé a expandir un solo tatuaje en más de un cuerpo humano, pero algunos años antes ya tenía la visión y soñaba con hacer el tatuaje más grande que se hubiera visto.



Después de que terminé mi primera “espalda doble”, empecé algunos proyectos con un par de personas con ideas interesantes; las juntamos y empezamos a jugar con el cuerpo humano como lienzo.



El simple hecho de estar tatuando a más de una persona, hace que la mismísima sesión sea totalmente diferente: camaradería, espíritu, diversión, dolor, caos… es difícil de explicar. Normalmente hago piezas a parejas o a buenos amigos y eso hace que la logística no sea tan complicada.


En 2013 trabajé por primera vez en un proyecto que incluía a tres personas y después de esta experiencia empecé a planear algo todavía más grande. En abril de 2013 comencé a idear el proyecto “Love” que incluía cuatro espaldas completas. Ésa también fue la primera vez que trabajé con personas que no se conocían entre sí y aún así aceptaron trabajar en algo como esto. Fue una experiencia increíble para todos nosotros y me enseñó un montón de cosas sobre proyectos de este tipo. Me tomó 4 días y 32 horas terminarlo y aún así pensaba que era lo más grande que podía hacer. Con todo lo que aprendí me di cuenta de que podía hacer algo más grande, pero necesitaría amigos que me ayudaran a tatuar para que el plazo de tiempo no fuera tan amplio y pudiera mantener a todo el equipo unido.



Tercera Dimensión

Tardé algunos meses en darme cuenta de la forma de poner a más personas juntas para poder tatuar mis diseños sobre ellas, ya que la forma de juntarlas para poder plasmar la idea es algo muy importante. Después, ya que mis amigos Mike y Basti, quienes aprendieron a tatuar conmigo, me confirmaron su ayuda para rellenar todo el color negro, pude empezar a detallar mi plan. Creé el sketch de un diseño que me permitiera trabajar en todas las personas individualmente sin la necesidad de que todas estuvieran presentes, de esa manera evitaría largos tiempos de espera, además de la contaminación cruzada y así poder llevar un buen control sobre lo que yo iba a hacer y lo que podía delegar a los otros.



Sabía que el diseño tenía que ser lo suficientemente sencillo y grande posible, para que realmente funcionara como una sola pieza. Traté de enfocarme en el producto final y, por difícil que parezca, no me preocupé demasiado por las piezas individuales porque, finalmente, cada espalda era sólo el 10% del tatuaje y quería que el resultado final fuera lo más importante. Por eso, a cada espalda se le hicieron pequeños cambios sobre la marcha, aunque al final cada espalda tiene un buen tatuaje por sí misma.

Publiqué el sketch que quería hacer sobre ocho personas y a buscar interesados, pero hubo tan buena respuesta que tuve que cambiar mis planes. Llamé a mi amigo Gerhard Wiesbeck y le pregunté si quería unirse al proyecto, para que el número pudiera ampliarse a diez. Y así, con 10 lienzos, 4 tatuadores y 2 ayudantes, lo siguiente era encontrar una fecha en la que todos estuvieran disponibles para trabajar. Lo dejamos para unos cuantos meses adelante, así tendría suficiente tiempo para preparar la logística y construir lo necesario para llevar esto a cabo.

Planeé alrededor de 80-100 horas de tatuaje. Sabiendo que tenía un equipo con experiencia y que saben rellenar negro de una forma rápida y sólida. Así que serían 4 días para tatuar, 1 día para pintar, 1 día para tomar las fotografías y 1 día extra sólo por si acaso. Con todos viniendo una semana entera por este tatuaje, creo que sería el tiempo máximo considerando que tendrían que tomar vacaciones, viajar, hospedarse en un hotel… y todo por un tatuaje.



Unas semanas antes construimos el lugar donde todos se acostarían. Hicimos una estructura que me permitiera moverme entre ellos, cuando estuvieran en el suelo. Un sistema me permitiría colocar una cámara en un punto fijo por encima de todos para ver la dimensión y las proporciones. Preparamos siete puntos de trabajo para tatuar y algunos otros que nos permitieran manejar la cantidad de personas para limitar los riesgos de contaminación al mínimo, lo que es muy importante cuando tatúas a diez personas durante varios días con las espaldas llenas de sangre fresca. Así que tuvimos a dos ayudantes encargándose de limpiar a las personas, para poder concentrarnos solamente en tatuar.


Toda esta preparación, toda la logística, estuvo pensada en hacerlo posible. Organizar a las personas, al equipo, me llevó alrededor de once meses. Un montón de imaginación y planeación, sin saber al 100% si esto iba funcionar. Pero solo hay una manera de averiguarlo y estábamos preparados para casi todo.


18 de Mayo de 2014 - Día 1

Después de que todos llegaron, comenzamos a idear la forma de colocarlos juntos. Los movimos un montón de veces tratando de encontrar la manera de que todos encajaran a la perfección, haciendo algunas marcas para mantener el orden. Tomé una fotografía de la posición final y comencé a hacer el sketch del diseño sobre ellos. Hasta este punto nadie había decidido ni el lugar ni la parte del tatuaje que tendría ni nada, pero todos aceptaron desde antes que no lo sabrían y que lo único que importaba era el resultado final. Y yo sabía que ya era de por sí difícil acomodar a diez personas y encajar un diseño sobre ellas, como para hacer caso a deseos individuales.



Cada quien tenía un número y los dividimos en dos grupos: los del círculo interior y los del círculo exterior, para tener una mejor coordinación. Con mi sketch y mi iPad, que me mostraba todo el tiempo una vista en vivo desde arriba, comencé a pintar a las personas en el suelo. Creo que hasta este punto me di cuenta de lo que se trataba; de lo lejos que iríamos todos con esto y de lo absurdo que era. Hasta este punto todos sentíamos que éste era realmente un solo tatuaje: un grupo, un viaje; aunque ninguno de nosotros nos hayamos conocido antes, ésta sería una experiencia que nos uniría para siempre. Tomó unas horas colocar el diseño y dejar todo listo para el día siguiente.





Unas pocas semanas antes de comenzar este proyecto decidí usarlo para algo más, encontrar otra frontera y cruzarla. Cuando hice el proyecto “Love”, tatué alrededor de once horas divididas en dos lugares de trabajo, prácticamente sin descanso, eso me puso casi en un trance, así que quise averiguar cuánto era el tiempo máximo que podía tatuar sin parar.


Después de que le dije esto a mi equipo, decidimos ir tan lejos como pudiéramos. Al principio, los diez pensaban que estaba loco, pero después de algunas horas de estar acurrucados desnudos mientras yo me deslizaba entre ellos, terminaron más que motivados y decidieron ir por todo y después de haber hecho los planes para los siguientes días, me encontré con mi primera espalda a las ocho de la mañana del día siguiente.



Comencé poniendo las líneas rojas y luego las envolventes de las partes negras grandes. Con calma, los miembros de mi equipo fueron llegando uno por uno y después de unas horas, como las 11 de la mañana, por fin, los cuatro estábamos tatuando. Para cuando los diez participantes ya tenían el sketch dibujado en sus cuerpos y empezamos a tatuar al último, ya era casi la media noche. Y como a esa misma hora, el primero ya estaba listo para su segunda sesión. La mayoría de ellos ya tenían tatuadas las líneas rojas, las partes negras y el patrón en la primera sesión.

Día 2

Después de exactamente 23 horas terminé las líneas envolventes de todos los diseños; tomó un día y una noche y cuarenta hojas de esténcil terminar con las líneas. Había pasado la parte difícil. Para entonces mi equipo ya había colocado la mayoría del negro y algunas partes de los patrones. La primera espalda estuvo terminada 24 horas después.



Fue extenuante para todos nosotros. Dolor, mucho dolor, diversión, risas, locuras, música a todo volumen; sesiones nocturnas, gente bailando; gente llorando. Todo lo que sucedió en esa sesión es difícil de explicar. Fue muy duro para todos; teníamos apenas unas pocas horas para dormir entre las sesiones, pero todos estaban dando su máximo para hacer esto posible.



Día 3

Para la tarde del tercer día, uno a uno, los miembros de mi equipo iban terminando su trabajo y todos nos reunimos para celebrar el último punto de tinta. Después de 33 horas desde que comencé con la primera línea, terminamos esta pieza en una sola sesión. Es difícil llevar una cuenta exacta, ya que fueron diferentes sesiones y un montón de cambios entre tatuador y tatuado, pero durante estas 33 horas hubo al menos una máquina funcionando y la mayoría del tiempo estuvimos trabajando sin mucho descanso.

Al final, solo nos fuimos a dormir larga y profundamente. El trabajo estaba hecho y todos estábamos muy emocionados por ver el trabajo terminado: ver la fotografía final y darnos cuenta de qué se trató todo esto.



Día 4

Los diez se desnudaron y uno por uno fueron tomando sus posiciones para la foto final y después de una hora de varias tomas, terminamos. No quisimos que durante este tiempo hubiera alguien ajeno al equipo, para recordar lo especial que fue todo esto. Finalmente pudimos ver la foto final y, de verdad, fue algo irreal: 10 personas en el suelo portando un solo tatuaje. Fue justo como lo planeamos y no espero nunca olvidarme de las reacciones de los diez cuando les mostré la foto. Allí estaban, desnudos sobre el suelo, mirándose unos a otros sin decir nada por un largo tiempo.



Creo que fue una experiencia impresionante para todos nosotros. Tal vez haya sido la más dolorosa y difícil de todas, pero sobrevivimos y ahora tenemos hermosos recuerdos de ella.



Le agradezco infinitamente a todos los que hicieron que este sueño fuera realidad:

Freak Mike y Basti de Psyland-Tengen

Gerhard Wiesbeck de Time Travelling Tattoo

A mis dos ayudantes: Manu y Dorsch

Y, por supuesto, a ustedes 10 sobrevivientes.




Artículo publicado originalmente en Noviembre de 2014


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